martes, 14 de abril de 2015

EMPECEMOS








¡EMPECEMOS!
No aborte la oportunidad de  generar sus propios cambios y ejecutarlos






ESNIC FOUAR (Autor)
(Todos los derechos reservados y protegidos por derechos de autor)




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CONTENIDO



Palabras del autor.

Movilizándose hacia
 el cambio.

¿Qué lo motiva a actuar?

Un paso obligado.

¿Cómo salir del lodazal?   

¿De dónde podría venir
   ésa ayuda?

¿En qué emplea usted
   su tiempo libre?


La acción en el curso
   de su decisión. 


















PALABRAS DEL AUTOR


Cuando las campanas de la catedral advertían el medio día, un habitante de la calle, voz en cuello voceaba: ¡escuchen el sonido de la muerte! Fue entonces cuando me encontré presente con todos mis sentidos en aquel lugar.

¿Camina usted, con rumbo pero sin sentido? Preséntele  una  oportunidad a sus dones y talentos.

Es probable que, teniendo la edad que tiene, no haya logrado salir de la infancia, o que  preocupado por su vejez, no esté totalmente sintonizado con su presente y con lo que acontece a su alrededor y, por tanto, no disfrute de la edad actual.

¿Tiene usted puestas sus ilusiones en el pasado o en el ayer?

Cuando mañana escuche, si es que aún está vivo, el tañir del cenit, su cuerpo habrá efectuado en usted y sin su consentimiento, algunos cambios y, entonces será un día más viejo, ó habrá empezado su material proceso de involución.

Le importa tres grados abajo del barro; ¿el mundo? ¿Se mantiene usted en actividad física, sexual, económica, intelectual, laboral, emocional y espiritua?

¿Se escucha usted  a sí mismo?. ¿sabe usted quien es realmente? ¿Está cierto de lo que es  capaz, se empeña en ello y lo alcanza?.

¿Se ama y lo aman? ¿Da el amor que le merecen y se goza la vida sabiéndose mortal?

Bien, entonces, puede darse las gracias por el sentido que tiene usted de sí mismo; por el alto nivel de madurez, salud y autosatisfacción que se despliega.

No olvide que quien se encuentra plenamente dichoso difícilmente acepta un reto que puede producirle ansiedad o esfuerzo.

Sin embargo, el mundo cambia aceleradamente y no está por demás, moverse con él y hacia altos niveles de autodesarrollo personal, profesional y social.











MOVILIZÁNDOSE HACIA EL CAMBIO


Presumo que usted sabe lo que desea y a dónde quiere llegar. Está listo para su nuevo giro y se ha impuesto su propio ritmo.

También presumo que usted conoce su propio catálogo personal de lo que tiene para ofrecer y, además, de a quién se lo va a ofrecer; qué persona o grupo de personas influye o influyen en el proceso que usted va a manejar o está manejando y qué o quien, si es que se da el caso, lo está presionando para el cambio.

La toma de decisiones es un proceso que está dado por algunos factores tales como la idea de lo que se quiere hacer o a dónde se quiere ir o estar, o por la definición del problema u objetivo. Tarea ésta que desarrollamos mediante el planteamiento de preguntas adecuadas, cuyas posibles respuestas, nos permiten centralizarnos en lo que nos importa, porque podemos clasificar los propios propósitos y si se requiere, explicar éstos propósitos a otras personas y determinar obstáculos y errores. 

Compruebe que usted ya tomó una decisión; que sus objetivos están definidos y que ha determinado la importancia y consecuencia relativa de cada uno de ellos; que los la evaluado y ha efectuado una selección de alternativas y que tiene preparado un plan de acción practicable para implementarlos; o si no,  de marcha atrás, delibere y determine qué hacer.

El desafío de cualquier persona es, bajo condición de ser osado y callado, aplicarse de por vida en aprender y mejorarse.

El desafío es, pues, no estancarse sino trascender, partiendo de sus propias experiencias y de la de los otros; de las probabilidades de acierto en el logró de sus objetivos, que están dadas por el sentido común, cuyas respuestas abarquen las preguntas pertinentes (Qué, cómo, cuando, con qué recursos, dónde) y que además le permitan vivir en armonía con usted mismo, con los demás y con la naturaleza.

Para ello, es fundamental que sea autodisciplinado, transparente y claro con lo que se dice y se propone, y que ello, responda a sus intereses y necesidades y, además, que le proporcione no solo satisfacción personal, sino un beneficio propio, real e inmediato.

Pero, no se cree falsas expectativas; sea franco consigo mismo; las altas ganancias, solo pueden alcanzarse a través de la diligencia, del trabajo constante, del riesgo y del compromiso.
Esmérese; utilice, su conocimiento o búsquelo, también su experiencia y haga un contrato o acuerdo por escrito con usted mismo en dónde plasme lo que ha decidido hacer, y ejecútelo si quiere crecer; eso sí,  cumpla imprescindiblemente con todas esas obligaciones que usted mismo se impone para que se haga efectiva su renovación.

Redacte su EGOTAFIO, que no es otra cosa que una máxima que usted grabará en lo profundo de su ser y que guiará, su vida y sus acciones.  

Usted ya se sentenció a sí mismo, que a partir de ya, se aplicará en la acción, porque ha establecido, el dónde y el cómo realizarlo; es decir, procede a cumplir su fallo de inmediato.

A veces uno se niega a lo nuevo y hasta se resiste al cambio, pero en la medida en que se explora y se va metiendo en él, aparece no solo el compromiso, sino que se llega a la ación.

Y la acción es trabajar con optimismo, con tesón y con ecuanimidad, siempre y cuando, se  haya predeterminado el dónde, el cómo y el cuándo; circunstancias éstas que  garantizan,  alcanzar con efectividad los retos.

Y el resultado de este reto no será, pues, el fin de todo un proceso, sino parte del proceso en sí; que nunca termina, porque crecemos y decrecemos; eso sí, siempre desde lo que sentimos, pensamos y  actuamos.

Y es que los seres humanos somos esencialmente interpretativos, por eso debemos interpretar el presente que es dónde definitivamente discurre nuestra vida, así nuestra estructura esté cambiando permanentemente.

Bien, ya tiene usted claros sus objetivos y ha revisado el impacto que causan esos objetivos en su vida personal, familiar, laboral y social.

Para establecer las diferentes opciones de logro, determine qué información necesita; sus costos y cómo utilizarla, asunto al cual le dedicará, para el desarrollo exitoso de su gestión, un tiempo preestablecido para el efecto; sin olvidar que, la información debe actualizarse, para que usted mantenga su posición y, además, avance.

La información que usted utilice en su proceso decisorio debe referirse a la definición del problema u objetivo, así como de sus posibles alternativas y debe ser confiable, precisa y actualizada; incluyendo la información que tiene de sí mismo, lo que sabe, a quién conoce como contacto y, con ella disponible, evalúe las consecuencias que acarrea cada una de esas opciones y tenga en cuenta que no va a hacerse rico rápidamente y sin esfuerzo, si es que eso es lo que se propone, o si  se trata de satisfacer una necesidad, también ésta exige los mismos esfuerzos.

No me concierne a mí, hablarle a usted sobre sus necesidades.

Recuerde que las necesidades, son eso, necesidades reales no imaginarias, que son únicamente aquellas de las que no puede prescindirse, porque no pueden evitarse y que deben, imperativamente, solventarse.

Usted gozará con el ejercicio y desarrollo de su gestión; con la puesta en marcha de sus estrategias, consideradas éstas como, las acciones que deben realizarse para soportar y mantener el objetivo propuesto, cuyos resultados, son además gratificadores, desde el punto de vista financiero y psicológico.

Existe un factor que milita en la toma de decisiones respecto de los cambios; y es que el cambio no siempre garantiza un resultado mejor. Cada cual debe considerar, la condición en que vive, antes de tomar una decisión que puede ser nefasta a corto o a largo plazo. Pero acepte los riesgos calculados con ésa relación costo-beneficio.

El cómo lograr y hacer que se traduzca en realidad su objetivo es asunto suyo. Tenga en cuenta que, las cosas que para nosotros son de especial trascendencia, pueda que no lo sean para el resto de nuestros congéneres.

Los objetivos se logran superando sucesivamente pequeñas metas o retos y creyendo en su propia capacidad para alcanzarlas o alcanzarlos; vale decir, nuestra actividad orientada y decidida hacia los resultados.

Lea la realidad. Consulte su actitud con la actitud del entorno; pero, no haga concesiones que desvíen el curso de sus logros.

Imprímale especial atención a sus relaciones interpersonales; usted necesita comprometerse consigo mismo y comprometer a otras personas para obtener sus resultados; quiénes o cuáles, eso algunas veces se puede prever y otras veces no; sobre la marcha se verá. En todo caso, aproveche cualquier compañía y oportunidad que lo fortifique y lo acerque a donde quiere ir.

De igual manera, usted es medio para que otros alcancen sus propios objetivos; es un circulo vicioso dentro del cual se logran fines y autorrelizaciones; la vida es fruto de la contribución, la cooperación y de los acuerdos. 

Sea confiado, pero obstinado en ir tras la meta pese a las dificultades y contratiempos; viva con los ojos abiertos y con la premisa de que la humanidad a usted no le debe nada y que tampoco está usted en éste mundo para complacerla.

No descuide su apariencia física, su atuendo, su lenguaje corporal y el cómo habla y se expresa. Utilice un lenguaje acorde con el medio en que usted se desempeñe. Hágalo con un poco de realce para que noten su rol, o ingénieselas para pasar desapercibido cuando sea necesario. 

Utilice la tecnología en su trajín. La tecnología además, le permite integrarse con el mundo de los negocios, de la academia, o con el que le interese;  podrá estar más con la gente y podrá ser más humano.

Podrá  comunicarse en instantes con cualquier parte del planeta; recibir y procesar información que no solo lo motive, sino que incremente su productividad y que a su vez, le permita interactuar con los demás.

Antes de morir, déle una mirada al universo y a la unidad de ese  universo que es usted.

Así que, por aquello de la curiosidad, ¿no le gustaría darle una mirada a las virtudes que practicó BENJAMÍN FRANKLIN, y que consignó en su autobiografía?

A continuación voy a permitirme transcribir el nombre de éstas virtudes, junto con sus preceptos,  por si usted decide ojearlas y de pronto, siguiendo el ejemplo de B.F., practicarlas también.

1. Templanza. No comas hasta sentirte harto. No bebas hasta la ebriedad.

2. Silencio. No hables más que aquello que pudiera beneficiar a otros o a ti mismo. Evita las conversaciones triviales.

3. Orden. Ten un lugar para cada una de tus cosas. Ten un momento para cada parte de tu trabajo.

4. Resolución. Comprométete a llevar a cabo lo que debes hacer. Haz sin falta lo que te comprometes a llevar a cabo.

5. Frugalidad. No gastes más que en lo que pueda hacer el bien a otros o a ti mismo. No desperdicies nada.

6. Trabajo. No pierdas el tiempo. Ocúpate siempre en algo útil. Elimina todo acto innecesario.

7. Sinceridad. No lastimes a nadie con engaños. Piensa con inocencia y con justicia. Si hablas, hazlo de acuerdo con esto.

8. Justicia. No perjudiques a nadie, ni haciéndole daño ni omitiendo lo que es tu deber.         

9. Moderación. Evita los extremos. No guardes resentimientos tanto tiempo como puedes creer que lo merecen.

10. Limpieza. No toleres la falta de limpieza, ni en el cuerpo ni en la ropa ni en la vivienda.

11. Serenidad. No te dejes alterar por nimiedades, ni por accidentes comunes ni inevitables.

12. Castidad. Recurre al acto sexual rara vez, y esto por motivos de salud o descendencia, pero nunca hasta sentirte harto o débil, y sin que llegues a afectar tu propia paz o reputación o la de otra persona.

13. Humildad. Imita a Jesús y a Sócrates.

Y continúa agregando B.F.: "…como mi intención era adquirir el hábito de todas éstas virtudes, juzgué que sería mejor no distraerme intentando todo al mismo tiempo. Mejor buscaría dominar una sola cosa y, logrando esto, pasaría a la siguiente, hasta que hubiera terminado con las trece…". 
   



¿QUÉ LO MOTIVA A ACTUAR?


La palabra motivar proviene de motivo y si usted tiene un motivo para actuar y si ese motivo trae aparejadas, la razón, la emoción, la recompensa y la satisfacción, pues entonces, ya tiene usted sus pies sobre el camino.

Todos actuamos desde lo que queremos y sentimos.  El cambio o la transformación está relacionado con su calidad de vida, con el manejo de su imagen, es decir con el valor que usted mismo genere y proyecte, tomando en cuenta que el beneficio que obtenga amerita el costo.

Alguna vez se encontrará con que, más importante que aprender es desaprender. Sí, hay poner atención a lo que nos dicen, siempre y cuando sigamos nuestro propio pálpito, nuestro venteo, nuestras propias experiencias. Todo está interrelacionado; sin contacto no hay progreso, por eso, a veces, debemos cambiar algunos hábitos o creencias por otros u otras, para mejorar nuestro desempeño. Vuelva a Benjamín Franklin, si le parece.   

Vale la pena hacer notar que no sólo somos motivados por los alcances que nuestras obras causan en nosotros mismos, sino también, por los efectos que éstas producen en las personas que nos rodean.

¿Cuál es ese motivo que milita en la toma de sus decisiones y que por ende lo reta al cambio o a su autorrealización?


-          ¿Una fuerte dosis  de emoción por una recompensa?

-          ¿Necesidad de seguridad, poder, reputación o prestigio?

-          ¿El superar una situación difícil, como la pérdida de un ser querido, un desencanto o un sufrimiento?

-          ¿Influencia  o presión de otras personas?

-          ¿El deseo de contar con personas cercanas, amorosas y amigables?

-          ¿Quizá un cambio de pareja?

-          Acaso, ¿el superar una adicción y adquirir nuevos hábitos de salud? 

-          ¿siente que empieza a envejecer y su reto está en demorar este proceso?

-          ¿El centrarse en sus propios intereses en relación con la eficacia del trabajo a cambio de reconocimiento y de bienes materiales?

-          ¿Mantener alguna posición, económica, familiar, laborar o social, evitando que mengue el nivel aceptable que tiene ahora? 

-          ¿Ambición ardiente, codicia, avaricia, aspiración o alguna  esperanza en particular?

-          ¿La adquisición de una nueva morada?

-          ¿Algún temor, amenaza o  peligro?

-          ¿Los  agobian las deudas?

-          ¿Satisfacer sus asuntos espirituales y/o servir al prójimo desinteresadamente?

-          ¿Encontrar un balance adecuado entre el trabajo, la recreación y el descanso?

-          ¿Un cambio de atuendo, corte cabello o estilo de vida?

-          ¿el concluir ésa carrera profesional que algún día empezó y que dejó en veremos?

-          ¿Una promoción y aumento de sueldo?

-          ¿Ahora que se separó de su cónyuge, su realización académica o de sus sueños?

-          ¿Se ganó usted la lotería y está obligado a decidir qué hacer con su dinero y con su vida de aquí en adelante?

-          ¿Acaba usted de entrar o declararse  en quiebra?





UN PASO OBLIGADO


¿Actúa usted naturalmente, sin un razonamiento consciente?

Evite la dispersión. Céntrese en lo que quiera con un punto fijo que lograr.

Independientemente de lo que lo motive a actuar y de los objetivos que se haya trazado, es imperioso, justo en éste momento, tener en cuenta, que para llevar a cabo cualquier empresa, siempre necesitamos, entre otros, de los recursos económicos.

Para el efecto, debemos revisar como ésta nuestra economía. Y para introducirnos en este tema, acudimos a los doctos en la materia, quienes para el efecto hablan de lo que es PATRIMONIO.       .

El diccionario Kapeluz de la Lengua Española, edición de 1979, define la palabra PATRIMONIO como: " Conjunto de bienes y deudas que poseen una persona o una entidad jurídica, y que constituye una universalidad"; entendiendo por UNIVERSALIDAD jurídica, el mismo patrimonio.

Para algunos doctrinantes del derecho, "El Patrimonio está compuesto únicamente de los derechos subjetivos susceptibles de ser evaluados en dinero.  Así que, todo patrimonio es, pues, un poder económico, un valor  pecuniario ", compuesto por un activo y un pasivo. Y advierten que, " los derechos personales o créditos, necesariamente se encuentran en dos patrimonios: en el del acreedor, que forma parte del activo, y en el del deudor, que forma parte del pasivo".

Otros, señalan que: "La idea de patrimonio se deduce directamente de la personalidad. Cualquiera que sea la variedad de los objetos sobre los cuales el hombre pueda tener derechos, cualquiera que sea la diversidad de su naturaleza constitutiva, estos objetos, mientras forman el objeto de derechos de una persona determinada, están sometidos al arbitrio de una sola y misma voluntad, a la acción de un solo y mismo poder jurídico.

"Siendo el patrimonio una emanación de la personalidad y la expresión de que está investida como tal, resulta: que solo las personas físicas o jurídicas pueden tener un patrimonio; TODA PERSONA TIENE NECESARIAMENTE UN PATRIMONIO, AUNQUE ACTUALMENTE NO TENGA NINGÚN BIEN; que cada persona solo puede tener un patrimonio, en el sentido preciso de la palabra".


Todo hombre tiene la vocación natural a poseer cosas para sí, con exclusión de los demás; a eso denominamos, propiedad privada.

La propiedad privada es  necesaria,  para subsistir, para satisfacer nuestras necesidades materiales e intelectuales y para garantizar la convivencia dentro del conglomerado.

Más allá de suplir nuestras necesidades básicas para vivir, está la posesión ilimitada de bienes, la obtención y acumulación de riqueza por explotación de un oficio o actividad que a la larga se traduce en poder.

Dicho esto, consulte ahora, su realidad económica. ¿Cuál es el estado actual de su economía?  ¿Debe más de lo que tiene o viceversa?

Si tiene deudas que no constituyan una inversión, es decir que se trate aquellas que se paguen por si mismas y generen una ganancia, entonces, deberá buscar la forma de pagarlas para empezar a crear riqueza, porque, tiene dentro de su patrimonio un pasivo, lo que significa, que es de otra persona o personas y usted está trabajando para ellas en detrimento de su propia economía.

Igual que, si alguien, persona natural o jurídica le adeuda algún bien o servicio, parte de ese patrimonio, en la proporción establecida, a usted le pertenece.

Los créditos de consumo, mal llevados, o, las deudas que no constituyen una inversión, lo hacen esclavo del titular. Y si por casualidad, solo paga intereses y no abona nada a capital, se está comiendo usted sus propias entrañas.

 Y si no cumple con sus pagos y entra en mora, hasta pueda que usted se esconda de ellos y, de paso, ellos, se creen con el derecho de agredirlo por el no-cumplimiento y pueden llegar a hacerle otro tipo de exigencias.

Y peor aún cuando usted busca otros préstamos en dinero o en especie, para cancelar los intereses atrasados; ahí si que estará perdido, no hay hacienda que aguante. ¿Qué le queda entonces? Hurtar, evadir, negar la obligación y estar incurso en asuntos judiciales, exponiendo a su familia y a los bienes que hasta entonces estuvieron sanos. A realizar torcidos o acciones ilícitas y llevado a los extremos, a pensar en conductas autodestructivas como la desaparición física por su propia mano.

Las deudas afectan todo su entorno, su salud financiera, física y moral.

Cuando usted está bancarrota, sus amigos y hasta su familia le hacen el feo, es usted la comidilla en las reuniones y si acaso se le acercan para hablarle es para " darle consejos", rara vez le ofrecen  ayuda, y para preguntarle, cómo fue que se permitió llegar a esos extremos, que, obviamente, desdicen de su familia, del círculo de sus amigos, de la empresa o entidad donde usted labora, y otras cosas más.

Es que hasta dentro de su propio hogar se vive por ésta causa un infierno. Y para apuñalearlo más, hasta sus propios padres, su cónyuge, sus hijos o sus hermanos, lo torturan con sus cantaletas. No. La vida así; sí que es mortal.

Será paso obligado, pues, sanear su economía, para conseguir la tan anhelada emancipación económica y con ella la seguridad en sí mismo y superar por ésta causa, el complejo de inferioridad y librarse del yugo de sus acreedores. 

Grosso modo, veamos algunas posibles causas, que pueden estar llevándolo a la situación en comento:


-          Gasta a manos rotas, por atender a un ser querido y/o  lograr su atención o sus favores.

-          Es usted un asiduo visitante de la taberna.

-          Aborda proyectos  pírricos

-          Es usted un antojadizo de miedo y un compulsivo comprador.


-          Gasta por competir y no dejarse de la familia o de los demás.

-          Es usted adicto a las drogas o al alcohol o al juego.


-          No sabe por qué, pero el dinero nunca le alcanza.

-          Hasta ahora, y con motivo de estas reflexiones, usted se percata de ésta situación.

-          Gasta usted más de lo que produce.

-          Gana menos de lo que usted necesita para suplir sus necesidades básicas o suntuarias.

-          Se deja crear necesidades que no tiene.

-          Da usted demasiado valor al esparcimiento, a los lujos, a la ropa cara y a los viajes de vacaciones.

-          Se la pasa resolviendo los problemas económicos de los demás y los suyos los deja acrecentar.

-          Quiere tener a todas las personas contentas, porque se considera carismático o tiene una personalidad vulnerable y como consecuencia de ello, cree que es su obligación hacerlos felices.

-          Se encarga más de los demás que de sí mismo.

-          Las demás que afloren al momento de reflexionar.

-          La autopiedad, el autodesprecio, el miedo o la envidia.

Parece un lugar común o un refrito el afirmar, que para matar a éste flagelo que afecta a gran parte de la humanidad, es necesario, además analizar e identificar los motivos que contribuyen o generan esa situación, es que sea usted mismo su propio agente de cambio; que gobierne usted sus propias determinaciones, que le permitan controlar y extirpar las causas que motivan su desangre económico. 

No se deje crear necesidades de nada ni de nadie. Sin engañarse a sí mismo, haga " un propósito de enmienda",  con el convencimiento de que, al sanear su economía, generar u obtener sus propios recursos, no solo tendrá  un medio para lograr sus fines, sino que alcanzará su autonomía económica.

Sin que tenga que sacrificar sus necesidades básicas y su calidad de vida, acorde con su presupuesto, frene  el desperdicio y cédale el paso al ahorro antes que al consumo.



 ¿CÓMO SALIR DEL LODAZAL?


Lo primero es querer hacerlo y empezar.

Si gasta más de lo que produce, haga un presupuesto que se ciña a sus ingresos, determinando un rubro para cada gasto y ajústese a ese presupuesto.

Averigüe por dónde se va el dinero y para ello es conveniente, que lleve un registro diario de gastos.

Si gana menos de lo que necesita, se requiere abonar sus ingresos, busque otra alternativa laboral o un ascenso. Intente algunas inversiones, como, por ejemplo, si tiene un capital quieto,  póngalo por los medios que sea, a generar interés, después de estudiar las respectivas opciones y garantías.

No pierda su independencia; la libertad es esencial para el ser humano. Revise que,  no vaya a caer en el extremo, que por la tiranía del "qué dirán", para mantener las apariencias, o para complacer y/o retener a ése ser querido o seres queridos que conviven con usted, tenga que reventarse en la consecución de recursos económicos para mantenerlos en un estrato diferente del suyo, aún viviendo bajo el mismo techo, y a costa de su propio sacrificio, porque si no les mantiene ese nivel, lo rechazan o lo abandonan.

Busque algún tipo de sociedad y/o apóyese en su cónyuge; en el amor responsable, se ejercita el apoyo moral; se comparten obligaciones   depresiones económicas y las adversidades; y a su vez, promueva una charla con los suyos y entre todos lleguen a algunos acuerdos y prácticas  que atenúen y/o conjuren la situación. 

Debe diagnosticar si su economía puede sanearse con un cambio de hábitos o de residencia o de medidas correctivas; eso también en familia, no se mate solo.

Evalúe la posibilidad de abandonar, su crédito hipotecario si ya es insalvable. A veces es mejor, cuando se está en quiebra, quedar en ceros y volver a empezar. Si se prepara para la pérdida, sufrirá menos y probablemente, se le presente, como consecuencia de ésa pérdida una mejor oportunidad.

Pero no vaya a ser, que sea usted, quien quiera  aparentar más de lo que es, y entonces permanezca sobre-endeudado para mantenerse a flote, cubriendo el pago de sus deudas con más deudas.




¿DE DÓNDE PODRÍA VENIR ESA AYUDA?


No cuente sólo con su salario; no sólo para salir del lodazal sino para generar riqueza, se requiere de una actividad adicional que genere un ingreso extra.

Puede usted pensar en prestar algún tipo de asesoría o en ejercer  alguna labor doméstica o aprendiendo un oficio diferente al de su profesión, o algunos oficios técnicos como:  reparar electrodomésticos, cámaras fotográficas o computadoras, estética y belleza,   talabartería, marquetería, jardinería,  empaste lujoso de libros, manualidades y en fin, lo que se le antoje le guste y  pueda estar a su alcance.

Si otra u otras personas que conviven con usted, perciben algún ingreso, involúcrelos en la problemática para que ellos con un aporte proporcional, contribuyan a levantar ese yugo que los agobia.











¿EN QUÉ EMPLEA USTED SU TIEMPO LIBRE?


¿Lo deja correr? Dicen que el tiempo vuela, y usted; vuela, corre, camina o se estaciona, pero él no lleva prisa ni se detiene. El tiempo en si mismo no tiene nada qué perder. El tiempo no sabe qué es el tiempo; el tiempo sólo existe para usted.

Por ahí se dice que: "El ocio mental es tan perjudicial como el físico".

El mundo moderno es competitivo y exigente, y a determinada edad, ya hay algunos logros que deben alcanzarse; así que, a adquirir hábitos que le permitan estar ahí, en la competencia.

Ya anotamos que puede aprender y explotar alguna  de las alternativas indicadas para generar más ingresos y de paso disfrutar del ocio.

Incursione en la literatura, en objetivos tales como escribir cuentos, poesías, ensayos o en redactar, así sea para su egoteca, sus memorias.

Si tiene jardín dedíquese a cuidarlo, o  si puede tener una huerta casera diviértase con la maravilla de la siembra y la cosecha. Sonreirá y estará tan orgulloso de contarle a los suyos y sus amigos sobre la cosecha de sus primeras cuarenta alverjas.


¿No le gustaría donar parte de su tiempo a alguna institución?

¿Ha visitado, para prestar alguna ayuda, las cárceles, los ancianatos, Clínicas de reposo, hospicios y en fin, entidades de beneficiencia?

¿Participa usted en la Junta Comunal de su barrio, Consejo de Administración de su edificio, o actividades cívicas?

¿Asiste a tertulias con sus amigos o círculos relacionados con su profesión o actividades sociales?

¿Tiene olvidados a sus padres, hijos, nietos o a sus amigos de la vieja guardia?

¿Va usted al gimnasio, camina o hace ejercicio para mantenerse en forma?

¿No le gustaría incursionar en asuntos culinaria y régimen alimenticio?

¿Asiste al teatro la ópera y algún evento relacionado con la cultura y la plástica?

¿No, le gustaría visitar, nuevamente los museos con sus hijos, nietos, amigos o amigas?
¿A qué y con quién asiste a actividades recreativas?

¿Cuánto hace que no camina usted con ser querido tomado  de la mano con él o la que ama?

¿Qué tiempo le va a dedicar a la causa, EMPECEMOS?

Compruebe su mayoría de edad. No la que determina la ley, sino la que se alcanza cuando usted es capaz de suplir sus propias necesidades por sí mismo y por tanto, pueda gobernarse a sí mismo.

No espere que los demás resuelvan sus problemas por usted. ¿Hasta cuándo va a permitir que los demás le cambien el pañal?





LA ACCIÓN EN EL CURSO DE SU DECISIÓN.


Hago hincapié: ¿en qué profesión, oficio o actividad, es usted eficiente y eficaz?

¿Sabe usted para qué es bueno?

Usted ya no es de los que empiezan algo y no lo terminan, porque  detenta el talento, la idoneidad y el inflexible deseo  de proceder en consonancia con las determinaciones y políticas que con el fin de solventar sus propias demandas, usted mismo se ha impuesto.

Tampoco es usted de aquellos que hacen del trabajo una esclavitud tal, que trabajan, trabajan y trabajan y lo único que logran es poner en peligro su salud y como consecuencia de ello, se autodestruyen, acabando con su vida social, familiar y laboral.

Claro que hay que trabajar; trabajar duro, pero no desmesuradamente y, si se trabaja duro, es también  dable descansar a plenitud; física, mental y emocionalmente.

¿Cuál es su próximo desafío?, ¿va usted a ampliar sus horizontes?. Los retos, algunas veces, son imposibles que con nuestra gestión, logramos hacer posibles.

Los desafíos magnifican el poder de nuestro cerebro; nos educan y disciplinan; nos alzan y nos dan fuerza; agitan nuestras fibras, dándonos la oportunidad de querernos siendo, de mostrar nuestro pensamiento y nuestros sentimientos, de ser responsables de nuestras acciones, y del compromiso con nosotros mismos y con los demás.

Acción significa, empezar a trabajar de inmediato en el logro de sus objetivos y en no cejar hasta alcanzarlos, sin importar a que plazo se los haya trazado; pues si son para ya, los lograra ya, si son para  pronto los podrá ir vislumbrando y son para más lejos, ése algún día, predeterminado, pronto llegará ese día en que los verá realizados.

Se ha derramado mucha luz sobre el tema de la acción, pero el factor clave es empezar a actuar, así que ¡EMPECEMOS!; ¡EMPECEMOS YA!







Bogotá D.C. Junio 30 de 2005
Colombia- Sudamérica.












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